Filosofía de inversión

Política de inversión

Se podrá invertir entre 0%-100% de la exposición total en renta variable y/o renta fija (incluyendo depósitos e instrumentos del mercado monetario, cotizados o no, que sean líquidos), sin predeterminación en cuanto a porcentajes en cada uno de ellos. No existe objetivo predeterminado ni límites máximos en la distribución de activos por tipo de emisor, rating, duración, capitalización, divisa, sector económico y países (incluidos emergentes), aunque la renta variable se invertirá mayoritariamente en emisores y mercados americanos y europeos. Se podrá tener hasta un 100% de la exposición total en renta fija de baja calidad crediticia. Se establece una volatilidad objetivo inferior al 15% anual. Con las circunstancias actuales de mercado, le correspondería un objetivo de rentabilidad del 9% anual.

Se utilizarán técnicas de gestión alternativa: Relative Value, Event Driven y Market Neutral. Se podrá invertir entre 0%- 10% del patrimonio en IIC financieras que sean activo apto, armonizadas o no, pertenecientes o no al grupo de la Gestora.

La exposición máxima al riesgo de mercado por derivados es el patrimonio neto.

Se podrá invertir más del 35% en valores de un Estado de la UE, una Comunidad Autónoma, una Entidad Local, los Organismos Internacionales de los que España sea miembro y Estados con solvencia no inferior a la de España.

Se podrá operar con derivados negociados en mercados organizados de derivados con la finalidad de cobertura y de inversión.

Se podrá invertir hasta un máximo conjunto del 10% en activos que podrían introducir un mayor riesgo que el resto de las inversiones, entre otros, por su liquidez, tipo de emisor o grado de protección al inversor.

El fondo realiza una gestión activa, lo que puede incrementar sus gastos.

Esta participación es de acumulación, es decir, los rendimientos obtenidos son reinvertidos.

El partícipe podrá suscribir y reembolsar sus participaciones con una frecuencia diaria.